Camerata brinda noche romántica

Torreón, Coahuila

En su tercer concierto, la Camerata de Coahuila recurrió al romanticismo. En las inmedicaciones del día de San Valentín, nada habla del amor como la tragedia de los amantes de Verona.

Se incluyó la obertura Fantasía en sí menor de Piotr Ilich Tchaikovsky, que escribió a solicitud de Mily Balakirev, uno de sus mentores, quien sugirió no solo el tema y la forma, sino las tonalidades e ideas que Tchaikovsky iba a desarrollar luego de forma personal.

 

El concierto de esta noche, fue abierto por la Polonesa de la ópera “Eugenio Onegin”, de Tchaikovsky. Se basa en el poema lírico de uno de los grandes escritores de Rusia: Alexander Pushkin.

Original del británico Shakespeare, Romeo y Julieta ha constituido una fuente inagotable de inspiración para músicos, reinterpretaciones teatrales, obra gráfica, esculturas y obras de todas las manifestaciones artísticas.

Onegin es un héroe cruel y egoísta, los tiempos de Pushkin no daban para vivir una vida larga, pero Onegin lo consigue, consigue vivir lo suficiente como para lamentar que rechazó el amor de una mujer, y sufrir también por un duelo fatal con su mejor amigo.

Pushkin era muy conocido, otro héroe, en los tiempos de Tchaikovsky, quien creyó que esto llenaría las salas de concierto. Fue estrenada en 1879, su lirismo melancólico tiene pasajes que al buen oído, le brindan esa mezcla de sentimientos que se puede lograr tan sólo al escuchar música.

La segunda parte del programa también comenzó con Tchaikovsky y el Capricho Italiano Op. 45. Contar con un buen mecenas siempre ayuda, y el ruso lo tenía en Nadezhna von Meck. Gracias a ella logró viajar a Italia, donde el país lo conquistó con sus colores, sus sabores y su belleza. Así fue creado el Capricho.

Para concluir, el Capricho Español Op. 34 también del ruso Nikolái Rimsky Korsakov, del grupo de los nacionalistas al igual que Tchaikovsky o Mijaíl Glinka.

Al ser partidarios de disponer del folklor musical nacional, también lo hacían con materiales de otros países. La inspiración de Rimsky Korsakov para esta pieza, se basó en un libro de canciones folklóricas españolas de José Inzenga y Castellanos.

En la riqueza de matices provenientes desde las almas rusas de los grandes músicos y escritores que fueron recreados este viernes, el concierto del amor de Camerata tuvo belleza y una interpretación pulcra.