Camerata de Coahuila se reinventa en gala de 25 aniversario

Lilia Ovalle

La constancia de quienes trabajan en torno a la Camerata de Coahuila, institución que festejó su XXV aniversario con un gran concierto, obtuvo durante la noche de ayer un merecido reconocimiento de la clase política, artística, y de los amantes de la música que durante el primer cuarto de siglo han acompañado a la orquesta coahuilense en su trayecto.

Con una exposición fotográfica que da testimonio de su origen y desarrollo, así como un brindis acompañado de la entrega de preseas, el gobernador Miguel Ángel Riquelme se presentó en el Teatro Nazas, al igual que el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño Infante acompañado por su esposa, Astrid Casale de Zermeño.

Asimismo asistió Laura Ramírez Rasgado, subdirectora del Instituto Nacional de Bellas Artes. Los anfitriones, Lucrecia y Ricardo Santibáñez, vicepresidentes fundadores de la Camerata de Coahuila, dieron la bienvenida a las autoridades, entre las cuales también estuvo la secretaria de cultura del Estado, Ana Sofía García Camil.

Así se reconoció el empeño del director artístico de la Camerata de Coahuila, Ramón Shade, quien emprendió como hebreo con sed en el desierto la dirección de la primera orquesta clásica en Coahuila, abonando en una cultural musical que ha germinado en nuevas generaciones de músicos laguneros, como el joven pianista Ricardo Acosta, quien estuvo presente para presenciar el concierto La Creación, de Joseph Haydn.

Estuvieron presentes empresarios patrocinadores, directores de medios de comunicación, el ex presidente del patronato Pedro Madero, así como gestores culturales y directoras de museos y recintos como Claudia Máynez Alemán, directora del Teatro Isauro Martínez.

Antes del concierto en el foyer del Teatro Nazas, las autoridades y directivos de la orquesta develaron una placa conmemorativa del XXV aniversario de la Camerata de Coahuila, entregando además preseas por 25 años de trabajo ininterrumpido al director artístico Ramón Shade Villarreal, a Monserrat Gómez Barajas, secretaria de la Camerata de Coahuila, y la violinista Marina Gorbenko.

LA CREACIÓN

Los músicos en el escenario estuvieron listos y en espera de su director quien ocupó su sitio para dar inicio a ‘La Creación’, escrita por Joseph Haydn, oratorio que inicia con una gran introducción orquestal que recrea el caos que dio origen a la formación del universo en tanto el espíritu de dios pasea por sobre las aguas, estallando de alegría cuando ordena que se haga la luz y ésta se hizo visible, júbilo que se expresa mediante un Do masivo tocado al unísono por todos los músicos de la orquesta.

Junto con Mozart, Haydn es reconocido como uno de los grandes compositores del periodo clásico de la música, aunque compuso más de cien obras, en cuanto a música sacra escribió algunas misas y tres oratorios de los cuales La Creación es el más contundente de lo compuesto entre 1796 y 1798.

El maestro Sergio Padilla Moreno, al hacer un análisis de su obra cita que el compositor llegó a confesar: “Nunca me sentí tan piadoso como cuando compuse La Creación. Todas las mañanas me arrodillaba para pedir al señor fuerzas para concluir mi obra”.

Fuente: Milenio.com