CAMERATA DE COAHUILA VUELVE AL TEATRO ISAURO MARTÍNEZ

El Teatro Isauro Martínez abrió sus puertas de nueva cuenta, para recibir la esencia de Wolfgang Amadeus Mozart en el tercer concierto de la temporada Otoño-Invierno 2020 de la Camerata de Coahuila, bajo la dirección de Ramón Shade.

En un programa a puerta cerrada llamado “Amadeus”, las cuerdas y los instrumentos de viento fueron los protagonistas de la noche, momento que los seguidores de la música clásica pudieron disfrutar mediante una transmisión en vivo vía Facebook.

Estructurada en cuatro movimientos, la Camerata de Coahuila deleitó con la Sinfonía No.29 en La Mayor KV.201(186a), escrita por el austriaco Mozart en una primavera de 1774.

Como ha sido en cada concierto por la contingencia sanitaria por el covid-19, se contemplaron todas las medidas pertinentes para llevar a cabo el evento, con filtro sanitario para ingresar y mamparas para separar a los músicos de viento.

La primera parte de esta sinfonía, la elegancia de la combinación de los sonidos hizo formó la armonía que Mozart buscó plasmar y que persiste después de casi 250 años.

Para el segundo lapso del concierto la orquesta continuó con ritmo Andante, casi lento, donde el suspenso y las cuerdas sobresalieron con casi nula intervención de los oboes y cornos.

El concierto tuvo una duración de 40 minutos, por lo que las partes que componen la melodía se presentaron de manera corrida, tal como el tercer movimiento en Manuetto Allegretto, como los ritmos que el austriaco compuso en su tiempo para las danzas francesas llamadas Minueto.

Para cerrar con la Sinfonía 29, que con la Sinfonía 25 son de las obras más exitosas sinfonías de Mozart, se hizo presente un cuarto movimiento lleno de energía y de impulsos, bajo el ritmo Allegro Spirito que se caracteriza por música que va deprisa.

En el oboe 1 estuvo Ioseb Gamilagdishvili, en el 2 Borja Pareja, en los cornos Juan Caltzontzin y Arturo Ortiz; los violines primeros fueron Ismael Estevané, Maria Aleekseva, Ani Mkrtchyan y Luana Eager; los violines segundos Gabriel Alanís, Lucía Paredes, Arturo Varela, Mauricio Ocampo.

En las violas estuvieron Yulia Mokhnatkina, Babken Vardyan y Su Meng Wei, mientras que en los violoncellos deleitaron Laila Kanniña, Elena Myzdrikova, Johanan Eager.

El sonido del contrabajo corrió a cargo de Gabriel Robles, todos bajo la dirección de Ramón Shade.

POR: JORGE MALDONADO VARELA.

MILENIO TORREÓN