Camerata ofrece concierto con el tenor Ramón Vargas

Torreón, Coahuila

La Camerata de Coahuila de Torreón se vistió de gala al unir sus lazos y presentar en el Teatro Isauro Martínez, al tenor internacional Ramón Vargas, siendo uno de los cantantes líricos de mayor calidad a nivel mundial.

Poco a poco fueron arribando las personas al mítico recinto al que asistieron con elegancia incluso algunos aprovecharon el clima frío del invierno en La Laguna para vestir largas gabardinas para escuchar buena ópera italiana.

El tenor dijo sentirse complacido por el recibimiento de una ciudad que conoce de música y “nada neófita”, recalcó en su oportunidad.

Después de las pruebas preliminares de los instrumentos y de la presentación del director de orquesta, Ramón Shade, él mismo dio la indicación para iniciar con un segmento de melodías de Wolfgang A. Mozart, empezando con “Obertura a Don Giovanni K.527”, artista clásico con el que se recibió al tenor internacional Ramón Vargas para presentar su voz a los laguneros con “La escuela de los Amantes” así como “El Imperio de los Sinsentidos”.

El interludio entre cada canción sirvió para el agradecimiento tanto del público hacia los artistas y viceversa.

Luego, en el repertorio dedicado a Gaetano Donizetti, inició la Camerata el segmento interpretando ahora a “Don Pascale”, que dio paso para que reapareciera la voz grave del tenor Vargas con la canción “El elixir del amor, una Lágrima Fortuita”, la cual transmitió dramatismo puro en mancuerna con el sonar de las cuerdas, solfeos y percusiones de la orquesta.

Una voz prodigiosa fue la que visitó el majestuoso Isauro Martínez, considerado uno de los más bellos escenarios teatrales de México, tal como ha visitado los mejores teatros del mundo luego de haber iniciado su carrera como niño cantor en la Basílica de Guadalupe.

Para interpretar “Oh niños, mis niños. Él tiene su mano paternal”, demostró el potencial de su sonido vocal operístico y su capacidad de sostener notas que para cualquier persona resultarían imposibles alargando cada sílaba de cada palabra en cada suspiro haciendo diferentes tonos.

Para cerrar la noche que engalanó el tenor Vargas, tocó el turno de tocar “I´te vurria Vasá” de Di Capua y Mazzuchi, “Torna a Surriento” de Ernesto Curtis, así como “Core ´ngrato” de Salvatore Cardillo.

Sin embargo, no podía despedirse sin presentar a los asistentes una de las canciones más conocidas en el mundo, fuera del programa, Ramón Vargas y la Camerata interpretaron “Oh Sole Mío”.

Fuente: Milenio.com