El virtuosismo de Tchaikovsky con Camerata de Coahuila

Por: Adriana Vargas

En el concierto del pasado viernes, Camerata Coahuila demostró que es una orquesta preparada para presentar a su público grandes temas de alto grado de dificultad. El programa dedicado a Tchaikovsky lo dejó claro, pues incluyó dos de sus más virtuosas obras: La Serenata para Cuerdas y la Suite No. 1.

Aún cuando en esta ocasión no se contó con solista invitado, lo que suele atraer al público, la respuesta no fue mala, el teatro lució a poco más de la mitad de su capacidad. El concierto estuvo dirigido por Mario Rodríguez Taboada, asiduo invitado al frente de la Camerata.

El programa, totalmente ruso, comenzó con “Kamarinskaya Fantasía sobre temas rusos” de Glinka, para dar paso a la Serenata para Cuerdas de Tchaikovsky, integrada por cuatro movimientos. Una magna obra que dejó ver que la Camerata de cuenta con una sólida sección de cuerdas. La pieza permitió que se escuchara una excelente sucesión de sonidos de los violines, violas, cellos y contrabajos en perfecta comunión.

Según las notas al programa, la Serenata “es un trabajo poderoso, convincente, considerado uno de los mejores momentos de la inspiración y el grado de genialidad que había alcanzado el compositor”.

Después del intermedio, el programa continuó con otra muestra de virtuosismo.  Se presentó la Suite número 1, compuesta de seis movimientos, obra que originalmente fue concebida como una sinfonía.

La suite en re menor forma parte de los cuatro grandes trabajos orquestales de grandes dimensiones que Tchaikvsky tituló como Suite. Es su primera suite orquestal ymuestra la enorme habilidad que su autor poseía para lograr brillantes efectos orquestales.

Fuente: La Vereda