La Camerata inició temporada con “Un nuevo mundo”

En el comienzo del 2017 para la sinfónica de Coahuila, el Teatro Nazas no llegó ni a la mitad de su capacidad. Joseph Haydn y Antonin Dvorak fueron los autores homeajeados.

La Camerata de Coahuila dio inicio a la temporada Primavera-Verano 2017.

La Camerata de Coahuila dio inicio a la temporada Primavera-Verano 2017. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

La Camerata de Coahuila dio inicio al 2017 con un concierto dedicado a Joseph Haydn y Antonin Dvorak, al que dieron el nombre de “Un nuevo mundo”.

Con esto también comenzaron con la temporada primavera-verano de este año, el escenario, como es costumbre, fue el teatro Nazas.

El público que recibió a Camerata en su nueva temporada fue escaso, el número apenas rebasó la mitad de la capacidad del teatro.

Fue Haydn, el compositor con el que abrió la primera noche de concierto. De él, interpretaron la Sinfonía Concertante para Oboe, Fagot, Violín y Violoncello en Si Bemol Mayor Hob.I:105.

La obra de Dvorak fue producto de su curiosidad, luego de su llegada a Nueva York en 1892 para dirigir el Conservatorio Nacional de Música.

Los músicos principales que dieron vida a esta composición fueron Ioseb Gamilagdishvili, Juan Pablo Linares, Ismael y Laila Kanniña. Los cuatro, principales de la Camerata.

Esta, es una obra se que se desarrolla en una tonalidad menor, es decir, que transmite sensaciones de melancolía, de alegría nublada, aunque hay momentos en los que cambia a tonalidades mayores, lo que crea un contraste que hace que esta sea una obra única de la mano de Haydn.

Y es, además, una obra perfecta para mostrar el virtuosismo de los músicos principales.

De Dvorak, que llegó luego del intermedio, interpretaron la Sinfonía No.9 en Mi menor, B. 178, “Desde el nuevo mundo”.

Una obra que fue producto de su curiosidad luego de su llegada a Nueva York en 1892 para dirigir el Conservatorio Nacional de Música.

La pieza de este compositor que fue tocada la noche de ayer por Camerata, es una diáfana impresión de la influencia que ejerció la música norteamericana en Dvorak, principalmente de los espirituales negros, los que además, son raíz de géneros como el blues y el jazz.

Pero todo toma el propio lenguaje de Dvorak, un autor que en cuyas obras aludía en múltiples ocasiones a las características de la música indígena.

JFR

Fuente: Milenio.com