La gente necesita abrir mente y corazón a la música clásica: Gustavo Rivera Weber

Torreón, Coahuila

Por Lilia Ovalle

El director Gustavo Rivera Weber, invitado por la Camerata de Coahuila para dirigir el tercer concierto de la temporada Otoño-invierno 2017, precisó que la capacidad artística de quienes integran la orquesta es de un alto nivel y el esfuerzo que se realiza desde las instancias gubernamentales para su sostenimiento es encomiable.

Lo que falta, apuntó, es que el público no cautivo abra su mente y corazón a la música clásica, que no sólo transforma al dar vida a los escenarios y a las partituras de los autores, sino la mente individual y colectiva. Más aún en países donde la violencia se ha enquistado robándole oportunidades a los niños y a los jóvenes.

 

En cuanto a la generación de nuevos público señaló que se puede atraer a través de los propios programas de concierto, aunque confesó que la falta de audiencia se manifiesta en todas las salas de México.

“Es un placer venir aquí, yo he estado aquí como cinco veces pero dos o tres veces como solista, la primera vez que vine fue hace como veinte años, es una orquesta profesional maravillosa, tiene un nivel altísimo, yo siempre la he encontrado así, desde la primera vez que vine era una orquesta que mantiene un nivel de excelencia y siento que están más decantados porque tienen muchos años tocando juntos”.

Rivero Weber, quien fue Director General de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, actualmente es director artístico de la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata (OJUEM), que desde su fundación ha mantenido rigor y nivel de excelencia configurándose en una de las orquestas más importantes del país, refirió que la orquesta ha adquirido un sonido y una personalidad específicos, claros.

“Siempre que se hace una orquesta uno lo celebra, por supuesto. Yo creo que se han creado muchas orquestas y en ese sentido estamos bien porque en otros países el apoyo hacia la cultura, en este caso hacia las orquestas, no es igual que aquí, casi siempre se maneja por apoyos privados y si no los hay de repente las orquestas desaparecen porque el estado no se quiere hacer cargo absolutamente de nada”.

En ese sentido afirmó que a escala nacional se mantiene una actitud más aceptable puesto que se trata de apoyar la conformación de grupos y orquestas con recursos públicos, logrando colocarse como estandartes culturales de las entidades.

“Eso habla muy bien de que se esté promoviendo un poco más la cultura y de que el público pueda acceder a este tipo de manifestaciones artísticas que de repente son elitistas, entre comillas porque no debería serlo. El arte clásico, el arte serio, es algo que existe desde hace siglos atrás y por algo ha perdurado”.

Para el director la vigencia de la música clásica reside en el despertar de las emociones, en el ser vaso comunicante como manifestación artística y en ese sentido acotó, el público que acude a escuchar una sinfonía de Haydn, un concierto de Saint- Saëns o una obertura de Rossini, como en el caso de este programa, van a recibir algo específico que si abren sus oídos y su corazón seguramente va entrar de otra manera”.

Fuente: Milenio.com