Mariana Chabukiani, solista del VIII concierto

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Camerata de Coahuila llega a su octava fecha de la Temporada Primavera Verano 2015, este viernes 24 de abril con un concierto en el que destaca la participación de la pianista de casa Mariana Chabukiani, quien interpretará una de las obras medulares del repertorio pianístico universal: el Concierto para Piano de Grieg. La cita es a las 20:30 horas en el Teatro Nazas.

Se contará con la presencia del director invitado Miguel Salmón del Real, quien es actualmente el titular de la Orquesta Sinfónica de Michoacán. Ha dirigido orquestas y ensambles de cámara en diversos países europeos desde 2002, tales como la Orquesta Filarmónica de Trier (Alemania), la Filarmónica de Opole (Polonia), la Filarmónica de Gaia (Portugal), la Sinfónica  del Estado de Voronezh (Rusia), la Janacek Philharmonic (República Checa), l’Orchestre d’Auvergne (Francia), la Orquesta y Coro de graduados del Conservatorio de París; entre otras.

El programa de este viernes se integra además de la obertura a El Cazador Furtivo de Carl María Von Weber y la Sinfonía No. 3 “Renana” de Schumann. Sobre el concierto para piano de Grieg, se trata de uno de los trabajos más destacados del compositor de origen noruego. Con los tres movimientos clásicos de la forma, posee una serie de elementos tomados del folklor noruego que le dan su sello característico y que constituyen parte de los esfuerzos de su autor por encontrar “un sonido nacional”.

El concierto inicia con un redoble de timbal y un solo del piano, al que sigue el sencillo tema principal interpretado por los alientos, que es retomado por el solista, y que contrasta con el sentimental tema tocado por los cellos…

Por otro lado, Robert Schumann es considerado uno de los grandes compositores del siglo XIX, fue un artista cuya vida y obra personificaba la esencia del Romanticismo musical. Su Sinfonía No. 3, “Renana”, fue escrita durante 1850, cuando Schumann ostentaba el cargo de Director Musical en Düsseldorf, y recoge las impresiones que la región a ambos lados del río Rin (Renania) dejó en su autor. Con cinco movimientos –que tienen precedente en la Pastoral de Beethoven–, esta sinfonía combina dos fuerzas que se entremezclan a lo largo de la obra: el conservadurismo en la forma y una exuberancia rítmica aunada a una enorme inventiva melódica.