Revive Viesca con la pasión

DSC_4735

Más que una oración de luto por la muerte de Jesús,  la Procesión del Silencio de Viesca, fue un motivo para que laguneros de diferentes municipios de Coahuila, visitaran el Pueblo Mágico. Con un mensaje del obispo José Guadalupe Galván, inició en punto de las seis de la tarde, el recorrido de Viernes Santo por las calles del municipio lagunero.

YOHAN URIBE

Las cofradías de Viesca, Matamoros, Congregación Hidalgo, Torreón y Francisco I. Madero, escoltaron desde la Parroquia de Santiago Apóstol, a la Virgen María en hombros. En las calles los habitantes del rincón lagunero fundado en 1731, se apostaron en sillas frente a las fachadas de sus casas, la mayoría con cintas color púrpura, en señal de luto.
Curioso, lo primero que se rompió ayer en la procesión de Viernes Santo fue el silencio. Los visitantes descubrían fachadas desgastadas con sus celulares, realizaban la respectiva crónica a través de las redes sociales y caminaban tras Nuestra Señora de la Soledad.
Como siempre, las más fieles primero, las señoras mayores que con el Rosario en mano, reflexionaban y murmuraban oraciones. “Me da gusto que la gente venga a nuestro pueblo, pero más que vengan por un motivo tan especial como recordar la muerte de nuestro Señor Jesucristo”, dice doña Francisca, quien aseguró haber cumplido con todas su obligaciones como buena católica y apostólica. En la parada donde Simón de Cirene ayuda a Jesús, el lamento de los Cardencheros de Sapioriz, le ponen dramatismo a la procesión. Entre oraciones y velas, los asistentes recorren las calles de Viesca con un telón de fondo de película, se oyen las cuatro voces de los juglares laguneros que prepararon cantos especiales en ofrenda a la soledad de la madre de Cristo.
Con la procesión todo en el pueblo mágico tomó vida, los comercios, la cantina, los puestos de la plaza, e incluso quienes improvisaron en sus casas algún tipo de puesto de comida. “Esto es lo que necesitamos, que nos visiten más seguido”, le diría una señora a un grupo de jóvenes que compraban agua.
Un acto religioso que logró que muchos de los asistentes, conocieran por primera vez Viesca. Entre elogios, los transeúntes caminaban celular en mano para llevarse los recuerdos de alguna fachada histórica, una puerta de madera vieja o las margaritas salvajes que se asoman rebeldes entre el asfalto de esas calles.
Luego de dos horas de trayecto, la imagen Mariana regresó a la parroquia en brazos de quienes año tras año trabajan por mantener viva la tradición de Viernes Santo en el místico rincón de Coahuila.
Emocionados, tanto visitantes como habitantes del municipio lagunero, se apostaron en la Plaza Mayor para escuchar a Camerata de Coahuila. La orquesta coahuilense volvió a romper el silencio para recordar el luto por la muerte de Jesús.
Desde las sillas apostadas en el escenario, las bancas de la plaza, la fachada de la Parroquia, o cualquier espacio apto para disfrutar de la música, cientos de personas escucharon el concierto de Camerata con una producción que estuvo a cargo del maestro Gerardo Moscoso, quien cuidó los detalles de la procesión con el cuidado de director de teatro que lo ha llevado a foros internacionales.

Fuente: El Siglo de Torreón