Sorprende la historia de amor de la ópera Amahl

Por: Yohan Uribe

TORREÓN, COAH.- Como pocas veces en los conciertos de Camerata de Coahuila, anoche durante la función de la ópera Amahl y los visitantes nocturnos, que se presentó en el Teatro Nazas, el público que reinó en la sala fueron los niños. Cientos de pequeños laguneros, para los que incluso fue su primer acercamiento con este género musical y con la orquesta coahuilense.

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Con una escenografía muy bien lograda los primeros es aparecer en escena fueron el pequeño Amahl con su muleta, interpretado por la soprano Pilar Flores, y su viuda madre, a cargo de la mezzo Amelia Sierra, quien tuvo un gran inicio, y lograron arrancar las primeras sonrisas a los pequeños asistentes.

Cantada en español y con subtítulos para la comodidad del público, la puesta en escena que reunió a pequeños de todas las edades, quienes cabe mencionar tuvieron un gran comportamiento durante los 50 minutos de la obra, atrapó la atención de los asistentes, por los vestuarios de los tres Reyes Magos, quienes salieron escoltados por su paje desde un costado del escenario con sus lujosas coronas y túnicas.

Entre risas y las ocurrencias del pequeño protagonista de la obra de Gian Carlo Menotti, la ópera fue invitando a la reflexión no sólo de la tradición cristiana del nacimiento de Jesús, sino dar un vistazo sobre valores como el amor, la justicia, el perdón y la bondad, en medio del contratante encuentro de Tres Reyes con una familia muy pobre.

Más allá de la voz, la soprano Pilar Flores, dejó sobre el escenario una gran actuación en el papel de Amahl, al igual que los integrantes del Coro de la Escuela de Música Silvestre Revueltas, quienes salieron en escena mostrando un gran nivel. Una función que contó también con la participación de la compañía de danza Mezquite.

Gran pelea dieron el paje de los reyes y la madre de Amahl, cuando esta última fue sorprendida robando las pertenencias de los viajeros, pero más sorpresa causó a los pequeños laguneros el valor de Amahl al defender a su madre, y la bondad de los reyes al perdonarla. “Mamá le mando al niño mi muleta, tal vez le haga falta y ésta la hice yo”, dijo el pequeño desprendiéndose de su única posesión, y como resultado fue curado de su cojera.

Y así la historia de los tres Reyes Magos, se hizo presente anoche en el Teatro Nazas, bajo la acertada dirección escénica del maestro Arturo Rodríguez, barítono quien interpretó al Rey Melchor. Y luego de que el telón bajara con la partida de los reyes, los aplausos llegaron y con ellos la sonrisa en cientos de pequeños laguneros que gritaron ¡Bravo!

Fuente: El Siglo de Torreon