Unirán talento en la ópera Elíxir de Amor

Coro, solistas y músicos participan.

No todas las ciudades de México tienen la oportunidad de disfrutar de presentaciones operísticas cada año. Torreón es una de ellas. Este viernes 19 y domingo 21 de octubre Camerata de Coahuila presentará la ópera El Elixir de amor de Gaetano Donizetti  a las 20:00 y 18:00 horas respectivamente, en el Teatro Nazas. Se trata de la décima ópera más representada de este género y la producción escénica es posible gracias a la colaboración del Estudio de la Ópera de Bella Artes-Fonca y el Coro del Instituto de Música de Coahuila.

El Director concertador es el maestro Ramón Shade y la dirección escénica está a cargo del maestro César Piña y su equipo de creativos. Destacan las participaciones de la soprano Anabel de la Mora, quien hará el papel de Adina, y de los cantantes del Estudio de la Opera de Bellas Artes: el tenor Edgar Villalba (Nemorino), el barítono Tomás Castellanos (Belcore), el bajo David Echeverría (Dulcamara) y la soprano Akemi Endo (Gianenetta).

Es importante mencionar que esta presentación forma parte también del “Festival Internacional de las Artes Julio Torri 2018”. Algunas líneas para recordar que la trama de la ópera: tiene lugar en un solo día del siglo XIX en un pueblo del país vasco. Nemorino, un tímido y pobre campesino, se ha enamorado de la bella y caprichosa Adina, una rica terrateniente que lo rechaza. Él ha escuchado historias sobre la legendaria poción de amor que ha hecho que Isolda se enamore de Tristán y siendo una persona ingenua e ignorante, gasta sus últimos centavos en comprar un elixir supuestamente milagroso de Dulcamara, un charlatán y autoproclamado doctor, que viaja de pueblo en pueblo vendiendo “milagrosas” pociones capaces de “curar” todos los males.

Nemorino creyendo que el filtro de amor es genuino, adquiere el valor que le faltaba para cortejar a Adina, quien queda desconcertada por su cambio de comportamiento pues ha pasado de la timidez al atrevimiento y decide por despecho casarse con el engreído y grandilocuente sargento Belcore. Cuando Nemorino se queja con el “doctor” Dulcamara, éste le convence de que debe comprar otra botella de su poderoso elixir, que al igual que el primero no es otra cosa más que vino, pero puesto que ya se había gastado todo el dinero que tenía, decide enrolarse en el ejército para pagar al curandero con su sueldo de soldado. El segundo frasco le excita todavía más y empieza a jactarse de sus futuras hazañas. Mientras tanto y sin saberlo, fallece un adinerado tío, por lo que de repente Nemorino se convierte en un hombre rico y se transforma instantáneamente en alguien atractivo para muchas de las chicas de su pueblo.

Puesto que en ese momento ni Adina ni él conocen la noticia, Nemorino atribuye su popularidad al famoso elixir, mientras que Adina siente celos y algo de rencor por la pérdida de interés que manifiesta su otrora pretendiente, es entonces que ella empieza revelar sus verdaderos sentimientos a través de una involuntaria lágrima que al escurrir lentamente por sus mejillas lleva a Nemorino a cantar la conocidísima romanza “Una furtiva lagrima”. Sin embargo, cuando Adina finalmente se entera de los sacrificios y del esfuerzo que Nemorino ha realizado por ganarse su afecto, se siente tan conmovida que compra su liberación del ejército y le demuestra su amor casándose con él.

SU ESTRENO

L’Elisir d’amore fue compuesto en un lapso de seis semanas entre el 13 de marzo y el primero de mayo de 1832. Este hecho es sorprendente, pues durante ese período también fue escrito su libreto por Felice Romani (1788-1865), quien se basó en el texto que Eugène Scribe realizó en 1831 para la ópera “Le philtre” de Daniel-François-Esprit Auber. El estreno de El elixir de amor se llevó a cabo en el Teatro Cannobiana de Milán -el segundo más importante de esa ciudad después de la famosa Scala- el 12 de mayo de 1832, lo cual significa que los cantantes y la orquesta sólo tuvieron once días para montarla.

A pesar de que esta ópera se compuso en poco tiempo, se ha convertido en una pequeña obra maestra, en la que se manifiestan todas las buenas características de Donizetti. El éxito fue rotundo de acuerdo a Francesco Pezzi, crítico musical de la Gazzetta privilegiata di Milano, quien el 14 de mayo de 1832 publicó que: “no se puede alabar con exceso al Maestro [Donizetti]… todo es bello y ha sido estrepitosamente ovacionado… Sobra decir que el compositor fue aclamado en cada número”, agregando que “la instrumentación siempre se adaptó a las situaciones y revelan el trabajo de un gran maestro…”

El Elixir de amor es la décima ópera más representada en la historia de este género. No obstante la aparente simplicidad de su trama, el libreto no está desprovisto de temas significativos de la vida real. Los caracteres de los personajes están dibujados musicalmente con rasgos típicos, como por ejemplo, la galantería soldadesca de Belcore, la charlatanería de Dulcamara y la sencillez penetrante y sensible de Nemorino La parte orquestal, sobria y sencilla, pero muy cuidada y vigilada, integra felizmente el canto y la forma en una armonía elegante y variada.

Fuente: LaVereda