Vuelven las Cuatro Estaciones de Vivaldi a la Camerata

Torreón, Coahuila

Con la dirección artística de Ramón Shade, el próximo viernes 13 de abril la Camerata de Coahuila interpretará, después de ocho años de no hacerlo, las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi, quizá la obra más famosa del repertorio de la música clásica global.

Coincidentemente esta obra ha sido interpretada siempre por la Camerata de Coahuila de la mano del primer violín de la orquesta, siendo en esta ocasión el turno para Ismael Estevané.

Durante la época de Vivaldi era común agrupar los conciertos en series de entre seis y doce trabajos con una estructura similar y para las mismas fuerzas orquestales, publicándose  bajo un mismo título.

Estevané es originario de Chihuahua y concertino en orquestas como la Consortium Musicum, la “Sonorum” y la Orquesta del Conservatorio de Las Rosas.

Entre sus colecciones impresas, tres son las más famosas: L’estro armonico (La inspiración de la armonía), op. 3 de 1711, La stravaganza (Extravaganza), op. 4 de 1714, y finalmente, Il cimento dell’armonia e dell’inventione (La contienda entre la armonía y la invención).

A esta última colección pertenecen “Las Cuatro Estaciones”.

Esta obra es considerada como una de las primeras y mejores muestras de lo que más tarde se llamaría “música programática” (una obra musical que narra una historia).

Ismael Isauro Estevané Rascón ganó en abril del 2013 el puesto de Concertino de la OSENM-UNAM para tocar en la inauguración del Young Euro Classic en Konzerthaus en Berlín, Alemania.

Un año más tarde fue invitado por Ramón Shade para ocupar el puesto de concertino de la Camerata de Coahuila.

Si bien, Las Cuatro Estaciones es una de las obras más interpretadas en la escena mundial, han pasado ya ocho años de que la Camerata de Coahuila y su entonces concertino Tatul Yeghiazaryan llevarán al escenario la obra de Vivaldi.

Y esta es una de varias razones para asistir el próximo viernes al Teatro Nazas y darse la oportunidad de escuchar esta magnífica obra en las virtuosas manos de grandes músicos.

Fuente: Milenio.com